martes, 4 de agosto de 2015

El último verano sin aceras

El trayecto de la PO-308 entre A Lanzada y Fontenla deberá estar acondicionado para la próxima temporada estival
Sanxenxo / la voz, 04 de agosto de 2015. 


Vecinos y turistas siguen arriesgando la vida, un verano más, cuando transitan a lo largo de la carretera PO-308 en Sanxenxo. Desprovista de aceras, con pasos de cebra contados -como si alguien quisiese ahorrar en pintura- y con coches invadiendo todos los arcenes, no es raro ver a peatones andando por la calzada o cruzando una carretera que, aunque con una velocidad reducida, siempre encuentra conductores que se creen los dueños del asfalto. La PO-308 es como una carrera de obstáculos, donde ir con silla de ruedas, con carritos de bebé o simplemente con un bastón por causas de la edad, es todo un reto. Esta situación podría cambiar, al menos en unos cuantos kilómetros, a partir del próximo verano. Si se cumplen los compromisos adquiridos por las Administraciones superiores, la temporada estival del 2015 podría ser el último verano sin aceras en 3,5 de los diez kilómetros que separan Portonovo de A Lanzada. Se trata concretamente del tramo entre la rotonda situada a la entrada del istmo y las inmediaciones de la playa de Major, aunque sin llegar hasta el arenal, en el entorno de Fontenla.
Uno de los portavoces de la plataforma vecinal es José Manuel Rodiño, y en los últimos años ha sido uno de los afectados que ha denunciado los problemas y riesgos que existen en esta carretera. Este colectivo lleva años reclamando la rehabilitación de la carretera. Las promesas de gobiernos de distinto signo político se han ido acumulando año tras año sin que se hayan plasmado en medidas reales.
La última novedad surgió de la Xunta hace unos meses. La Consellería de Medio Ambiente admitió que, aunque el proyecto de obra estaba listo y consensuado con los vecinos y el Concello de Sanxenxo, había un problema. El departamento autonómico no tenía el dinero para poder acometer la obra.
La Xunta precisará de fondos europeos para poder acondicionar el vial, pero siguiendo la programación económica de la UE, el dinero necesario no estará listo para su utilización este año. Sí será posible recibirlo para el 2016, por lo que la conselleira de Medio Ambiente, Ethel Vázquez, anunció en su momento que la actuación está entre las prioridades de la Xunta. Es decir, se comenzarán los trabajos en cuanto la Unión Europea libre los fondos necesarios para sufragarla.
Licitación para este año
Mientras la consellería espera por Europa y para no perder más tiempo, la Xunta ha puesto en marcha los mecanismos burocráticos para que la licitación de los trabajos se pueda hacer este año. De esta forma, en otoño se sacará a concurso la ejecución de la reforma de la seguridad vial en el primer tramo de la PO-308, su adjudicación será probablemente a principios del 2016 y la obra será una realidad, si se cumplen estos cronogramas, en la primera mitad del próximo ejercicio.
El portavoz de la plataforma vecinal confía en que la Xunta cumpla su promesa y que esta vez, de verdad, el proyecto de seguridad vial vaya adelante. «Estamos pendentes de que se licite a obra, entre o supermercado Fontenla, en Soutullo, e A Lanzada», recalcó Rodiño.
Medio Ambiente empezará los trabajos en este tramo porque esta parte del vial dispone ya del proyecto de ejecución. El resto de la carretera, entre la playa de Major y el casco urbano de Portonovo, tendrá que esperar a que esté redactado su proyecto específico y a que se le dote de dinero.

El tramo de Poio a Sanxenxo, en el aire

La PO-308 se inicia en el puente de A Barca, en el límite de la ciudad de Pontevedra y atraviesa a lo largo todo el municipio de Poio. Es en este tramo donde se han dado los accidentes más graves, incluidos casos mortales como el atropello de una mujer en Raxó en noviembre. Para este trayecto la Xunta no tiene ninguna previsión a corto plazo, ya que exige primero que el Concello le entregue los terrenos
NOTA: Recomendamos leer la prensa escrita porque no aparece todo el contenido en internet.